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¿Qué consecuencias tiene la pérdida de dientes?

Es muy frecuente que cuando hablamos de pérdida de dientes, automáticamente se asocia a la idea de que es un problema que solo afecta a personas de avanzada edad. Pero te adelantamos que esto no es así.

Según el Consejo General de Dentistas en adultos jóvenes (de 35 a 44 años) la media de dientes es de 26, mientras que la de adultos mayores (de 65 a 74 años) es de 17, de los 32 dientes totales que deberíamos tener. Como resultado, en 2021 se colocaron entre 1,2 y 1,4 millones de implantes.

Como ves, la pérdida de dientes es algo más común de lo que se suele pensar. Y como veremos, puede ser causado por varios factores.

También es posible que si te falta alguna muela pienses que no tiene importancia, ya que crees que masticas bien. Sentimos hacerte spoiler, pero si que puede ocasionarte problemas.

Hoy hablaremos de las causas que pueden llevar a perder un diente, los problemas que puede ocasionar no reponer la pérdida y de los implantes como solución.

Razones por la que se pierde un diente

No podíamos empezar de otra manera que no fuera explicando las razones por las que se puede perder un diente. Así también será más fácil evitarlas (siempre que sea posible).

Enfermedades periodontales:

Cuando enfermedades periodontales como la gingivitis o la periodontitis no son tratadas, las piezas dentales pueden terminar cayéndose.

La razón de la caída es la pérdida de fijación y agarre que experimentan las raíces del diente debido al deterioro de las encías.

Las enfermedades periodontales suelen tener su origen en una higiene dental deficiente. Por eso es necesario cuidar diariamente de tu salud y acudir a revisiones periódicas. Recomendamos hacer una profilaxis dental (limpieza) cada 6 meses para prevenir.

Agenesia dental

Hablamos de agenesia dental cuando existe una falta de formación y desarrollo de una o más piezas dentales, ya sean temporales (dientes de leche) o definitivos.

Para que lo entiendas mejor, la agencia dental implica que un diente puede que nunca haya salido.

Esta patología es congénita, es decir, se nace con ella y suele afectar principalmente a los incisivos y a los premolares.

Además de la evidente problemática estética que supone, la agenesia puede ocasionar problemas funcionales y maloclusiones en nuestra sonrisa.

Extracción de un diente

Siempre insistimos en que la prevención es el mejor tratamiento. Acudir a revisiones y una buena higiene nos ayuda a evitar problemas mayores. Pero en ocasiones, la única solución es la extracción de una pieza.

¿Cuándo se extrae una pieza? Pues por ejemplo se puede optar por extraer si existe una caries o una infección bastante avanzada y el empaste o la endodoncia no llega a ser suficiente para salvar la pieza.

La exodoncia (extracción) es una opción que se toma como última medida y que se lleva a cabo solo cuando es inviable salvar la pieza.

Es cierto que en algunos casos de apiñamiento muy severo en tratamientos de ortodoncia también podría darse la extracción de un molar (sobre todo las muelas del juicio) para abrir espacios y colocar el resto de la dentadura en su posición óptima.

Aun así, como anteriormente mencionábamos, las visitas periódicas al dentista pueden evitarte una extracción por una caries avanzada o una infección.

Traumatismo

En ocasiones, un golpe muy fuerte en la zona de la boca puede hacer que perdamos una o varias piezas dentales.

Lo principal ante un traumatismo es mantener la calma y actuar con rapidez, ya que en ocasiones el diente se puede volver a reimplantar (siempre en dientes definitivos). Esta sería la forma de actuar:

Coge el diente siempre por la parte más externa y para trasladarlo, deposítalo en leche, suero o en la misma boca y acude lo antes posible a un dentista o a un centro sanitario.

Problemas derivados de la falta de piezas

La pérdida de una o varias piezas dentales puede acarrear diversos problemas de distinta tipología: funcionales, estéticos e incluso psicológicos.

  • Movimientos de las demás piezas: Cuando hay un hueco en nuestra sonrisa, los dientes adyacentes y opuestos tienden a ocupar ese hueco, inclinándose poco a poco hasta llegar a encontrar el contacto perdido. Estos movimientos pueden hacer que pierdan anclaje e incluso que lleguen a perderse. El cambio de posición también puede suponer que se articulen de forma incorrecta, aparezcan contactos indebidos y sobrecargas que provoquen desgaste y dolor.
  • Problemas de fonación: Cuando faltan piezas, puede existir una dificultad a la hora de pronunciar correctamente algunos fonemas o sonidos. Sobre todo, si el paciente es desdentado total, pronunciará mal los fonemas o sonidos linguo-dentales y labio-dentales.
  • Complicaciones en la masticación: El mal estado de nuestra dentadura complicará la trituración de los alimentos. De esta forma, las encías sufrirán más y además el estómago tendrá que realizar un esfuerzo extra para completar el trabajo que nuestra boca no está llevando a cabo.
  • Desgaste de otras piezas:  Sobre todo cuando faltan varias muelas de un mismo lado, obligamos a los demás dientes a trabajar más y se producen desgastes.
  • Daño en las encías: El alimento se deposita en los espacios donde falten las piezas y al masticar, el apoyo y la fuerza oclusal la realiza la encía, con su consiguiente desgaste.
  • Pérdida de hueso maxilar: Es una de las principales consecuencias. Es necesario que haya un diente para que el hueso se desarrolle. Cuando la pieza falta, se produce una remodelación y una reabsorción del hueso. Si no se reemplaza la pieza faltante, el desgaste dental se acelera al igual que la pérdida ósea.

Problemas estéticos: La falta de dientes puede ocasionar problemas de autoestima a la hora de sonreír, condicionando nuestra vida diaria a la hora de relacionarnos. Además, se producen deformaciones faciales como el hundimiento del labio, la pérdida de contorno labial o un envejecimiento facial prematuro.

Colocación de implantes

Dado que el implante actúa como la raíz del diente, se consigue evitar la pérdida ósea gracias al proceso de osteointegración (fusión del implante con el hueso del maxilar).

Es por esto que el implante es la mejor solución frente a la pérdida de una pieza dental. Aún así, todavía existe una visión equivocada de este proceso y se sigue pensando que es un procedimiento doloroso o molesto.

La colocación de un implante es menos molesta que la extracción de una muela. En la mayoría de los casos se realiza con anestesia local.

Si el paciente sufre de odontofobia, puede solicitar que se realice bajo sedación consciente. En nuestra clínica disponemos de este servicio.

Además, los nuevos avances en implantes dentales permiten colocar implante y corona dental en la misma consulta con los implantes dentales de carga inmediata.

Si todavía tienes alguna duda, nuestro equipo de implantología estará encantado de resolver todas las dudas y ayudarte a elegir la solución que mejor se adapte a tus necesidades.

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