¿Qué es el bruxismo?

¿Qué es el bruxismo?

¿Te suele doler la cabeza, los dientes, la mandíbula o el cuello cuando te despiertas? ¿Notas que tus dientes están desgastados o sientes más sensibilidad? ¿Te han dicho alguna vez que te han escuchado rechinar los dientes mientras duermes? Si tu respuesta es sí, puedes padecer bruxismo. Veamos qué es, cuáles son sus síntomas y cómo podemos corregirlo.

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes. Este movimiento inconsciente puede darse tanto de día como de noche mientras dormimos.  Según la SEDCYDO (Sociedad Española De Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial) en 2020 un 70% de la población española sufría de bruxismo.

Tipos de bruxismo

Se puede diferenciar entre el bruxismo de vigilia, que se da cuando estamos despiertos, y el bruxismo del sueño, que ocurre cuando estamos durmiendo. Es frecuente que el bruxismo nocturno coexista con el bruxismo de vigilia.

El bruxismo del sueño o nocturno está asociado a una disfunción central neuromotora y produce movimientos mandibulares involuntarios y el rechinamiento de los dientes mientras dormimos.

El bruxismo diurno suele estar más relacionado con estímulos externos vinculados a factores psicosociales o ambientales.

Ambos tipos de bruxismo pueden tener síntomas similares.

Causas del bruxismo

Aunque existan estudios que indican que cada tipo de bruxismo puede estar originado por diferentes causas, no se determina con exactitud su causa. Aun así, hay diferentes factores relacionados con su aparición:

  • Estrés
  • Ansiedad
  • Trastornos del sueño
  • Mala alimentación
  • Maloclusión o desalineación de los dientes
  • Problemas de la ATM (articulación temporomandibular)
  • Malas posturas al dormir
  • Efectos secundarios de algunos medicamentos
  • El tabaquismo, el alcohol, el consumo de drogas y beber mucha cafeína o teína.

Síntomas del bruxismo

Seguramente conozcas los síntomas más comunes como el rechinamiento de dientes o el dolor de mandíbula, pero hay varios signos que debes tener en cuenta:

  • Desgaste en el esmalte dental
  • Dientes fracturados o astillados
  • Sensibilidad dental ante el frio o el calor
  • Encías retraídas
  • Hipertrofia y dolor en los músculos masticatorios
  • Dolor cerca del oído o en el mismo oído debido a que las estructuras de la ATM están muy cerca del conducto auditivo externo)
  • Dolores de cabeza tensionales
  • Ronquidos y apneas

Que una persona padezca bruxismo no significa que tenga que padecer todos estos síntomas a la vez. Depende mucho de la persona y de los factores que lo provoquen.

Diagnóstico y tratamiento

El primer paso es que el especialista en la ATM realice el diagnóstico. En muchas ocasiones, y sobre todo con el bruxismo nocturno, el paciente no sabe que lo padece y se le puede diagnosticar en una revisión rutinaria o porque alguien de su entorno lo ha detectado rechinando los dientes mientras duerme.

El especialista tratará de valorar las causas físicas y psicológicas que puedan estar provocando el bruxismo y se definirá un tratamiento adecuado para solucionarlo.  Entre estas soluciones se encuentran:

  • Uso de una férula de descarga.  Con está prótesis realizada a medida y que se ajusta a la dentadura del paciente se busca relajar la articulación ATM para evitar el rechinar de los dientes y el consecuente desgaste del esmalte.
  • Rehabilitación Neuro-Oclusal (RNO) Con esta metodología se busca que la boca cumpla sus funciones adecuadamente y que los movimientos que realizamos a la hora de masticar sean correctos y armónicos en ambos laterales de la boca. A través del tallado selectivo, la RNO nos ayudará a proporcionar una correcta oclusión y alcanzar el equilibro necesario para corregir el bruxismo.
  • Rehabilitación protésica. Cuando el caso de bruxismo ya está avanzado y los dientes presentan un importante desgaste dental y una disminución su tamaño, la ATM se ve afectada. En este caso se recomienda rehabilitar protésicamente las piezas dentales dañadas para recuperar la posición articular idónea.
  • Corregir la oclusión. En ocasiones el bruxismo es ocasionado por la mala posición de los dientes. Un tratamiento de ortodoncia puede solucionar el problema.
  • Dependiendo del caso, el especialista puede derivar a un fisioterapeuta para que junto al paciente, realice ejercicios y procedimientos para proteger y recuperar la función de las estructuras móviles.
  • También se puede recomendar mejorar los hábitos de vida. No llevar una vida sedentaria y practicar actividades físicas con frecuencia pueden ayudarnos a reducir el estrés y la ansiedad que provocan el bruxismo.
  • La corrección de la postura, mejorar nuestras horas de sueño y de los hábitos alimenticios también influye en el bruxismo, por lo que se puede recomendar que se vigile estos aspectos y corregirlos si no son los adecuados.

A pesar de estas recomendaciones, lo ideal es que visites a un especialista para recibir las técnicas apropiadas para tu caso. En nuestra clínica, la doctora Marta Cuadra es especialista en ATM y estará encantada de ayudarte.